La dualidad absurda del romanticismo hipócrita femenino.

curb-your-enthusiasm-larry-wallpaper-3

Curb your enthusiasm (2000), de Larry David.

 

Empiezo a pensar que ver a este hombre es una mala influencia, o buena según se mire. Sea como fuere, el decir lo que uno piensa me parece cada día más el único camino.

Me encanta la dualidad absurda del romanticismo hipócrita de las mujeres actuales. Al cual es una gozada cuando le sumas la afición por las indirectas muro o indirectas que solo entienden las mentes retorcidas. Porque esa es otra, últimamente para ligar parece que haya que estudiar criptografía, claves avanzadas y usos comunes de la máquina enigma.

Narices que jugar es divertido, sí y no estoy diciendo que no me guste, pero me divierte jugar al tres en raya, a pares o nones… Pero no al puñetero backgammon (por cierto ¿alguien sabe jugar al puñetero backgammon?) Por desgracia ya he descubierto mi problema y no se si será una afección común: Si me lo estoy pasando bien, ya pueden hacerme señales luminosas, que no me entero.

Cuentan las leyendas que una vez se me acercó una chica mientras estaba bailando y fue directa, me preguntó: “¿Follas?” y hete aquí mi problema, que en toda mi pompa contesté con una sonrisa: “Sí, pero no tan a menudo como me gustaría” y seguí bailando… En mi sincera opinión creo que podría haberme preguntado en lencería, que le habría contestado lo mismo, es más podría haber añadido “por cierto, el conjunto te queda como un guante, quien te pillara” y aún así habría seguido bailando.

Pero volvamos a la citada dualidad, muchas chicas que he conocido se quejan de que no les gusta ligar en bares, que les parece muy frívolo… ¿Qué prefieres? ¿Que te demuestre que soy un chico profundo y culto entrándote en una biblioteca?

-Oye, perdona…

-¡Chsssss!

Mucho juego no da la verdad. Pero claro, todas queréis al “Principe azul”, que sea romántico, detallista, que se cuide, que os haga sentir mujer…¿Os dáis cuenta de lo mucho que se parece a un amigo gay? Y si no es así, no os preocupéis que si son heteros, no os van a entrar en un bar. Lo intentarán en algún sitio poco común, intentando hacer algo romántico y le fumigaréis con un spray de pimienta gritando “¡Socorro, un psicópata!”.

Pero la otra vertiente es la que más me gusta: “No entramos, porque pensarían que somos fáciles y estamos desesperadas”. Claro, que si un tío os intenta entrar no puede cumplir dicho perfil. Un tema, si nos entráis, puede que pensemos eso en alguna ocasión. Pero en otras podríamos sentirnos increíblemente halagados, apreciados e incluso estemos mucho más abiertos a una conversación agradable.

Siempre depende de la persona que esté al otro lado. ¿No es así?

Canción del momento: Gimme All Your Lovin’ – ZZ Top

Porque recuerda, siempre podrías ser azul.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s